5 razones para no entrar en las listas de morosos


5 razones para no entrar en las listas de morosos

Las listas de morosos de RAI o ASNEF son bases de datos en las que figuran las personas físicas o jurídicas que tienen algún tipo de deuda con ciertas entidades, reflejadas mediante el incumplimiento de un contrato entre las partes. La inclusión en las listas de morosos puede suponer un verdadero quebradero de cabeza, por lo que siempre es más que recomendable saldar nuestras deudas antes de ser incluidos en ellas. Algunos de los problemas a los que nos podemos enfrentar al formar parte de un registro de morosos son:

1.- Adiós a contratos, créditos o hipotecas

Las listas de morosos son una manera que tienen las empresas o entidades de comprobar cuál es nuestra solvencia económica. Al acudir a ASNEF o RAI pueden ver cuál es nuestra deuda, con qué empresa y desde cuándo es efectiva. Las empresas y entidades se apoyan en estas listas de morosos para negar a los ciudadanos una serie de servicios de vital importancia económica y financiera. Por una parte, no podemos establecer contratos con compañías, por ejemplo de internet, de energía o telefónicas. Pero este será solo el primero de nuestros problemas ya que no podremos pedir créditos o pedir la unificación de estos. Asimismo, no podremos solicitar o ampliar una hipoteca o pedir préstamos para comprar un coche, entre muchos otros problemas. Hay que matizar que, dependiendo del monto de la deuda y de la empresa acreedora sí hay entidades financieras que conceden créditos o hipotecas, por ejemplo, algunas entidades bancarias no tienen en cuenta determinadas denuncias por parte de empresas de telefonía pues son conscientes de que acuden a estos registros con demasiada facilidad. Si el dinero se lo debemos a la propia entidad financiera, nuestros problemas serán dobles ya que además de incluirnos en los registros de morosos, puede proceder a cobrar la deuda mediante el embargo de nuestros bienes.

2.- Problemas derivados

Además de todos los problemas anteriores, podemos tener otros problemas derivados, como pueden ser los juicios con las entidades que nos reclaman la deuda. Muchas veces los consumidores estamos indefensos y no sabemos cómo actuar frente a este tipo de situaciones, aunque la razón esté de nuestra parte. Esto puede acarrearnos graves problemas, como denuncias por parte de empresas a las que no sabemos cómo hacer frente.

3.- Tiempo y felicidad

La discutible manera en que actúan muchas entidades hace que a veces sea difícil saber si estamos incluidos en una lista, por qué deuda y quién nos ha incluido. Para conseguir esta información y posteriormente conseguir salir de ASNEF o RAI se necesita recopilar mucha información y, en casos complicados, realizar muchas consultas, enviar muchos fax y… en definitiva, perder mucho tiempo. A veces un proceso para salir de una lista de morosos puede llevar años y mermar durante todo ese tiempo nuestra felicidad vital. No es fácil vivir sabiendo que estamos incluidos en una lista de morosos, no sabemos cómo salir de ella y para colmo no podemos pedir créditos o préstamos para liquidar la deuda.

4.- Sanción económica

Cuando hablamos de una sanción económica no nos referimos al pago de la deuda que teníamos acumulada, pues la deuda seguirá ahí hasta que la paguemos (ya sea mediante dinero, por iniciativa propia o con nuestros bienes por orden judicial). La inclusión en las listas de morosos nos puede acarrear además numerosos gastos derivados de la contratación de abogados o consultoras especializadas. Incluso podremos ser condenados a pagar las costas de un juicio por nuestra inclusión en el registro de morosos si salimos derrotados en el litigio. Lo mejor para evitar problemas, costes procesales y sanciones económicas es saldar nuestra deuda con la empresa cuanto antes. En caso de que nos sea imposible saldar nuestras cuentas pendientes, debemos acudir a la propia empresa o entidad de crédito para explicarles nuestra situación y estudiar alternativas de pago que eviten nuestro ingreso en ASNEF o RAI. Es importante saber que nuestro nivel de solvencia cambia durante nuestra estancia en los ficheros de morosos, de tal manera que aquellas personas que tengan una deuda sin saldar desde hace mucho tiempo tendrán unos niveles de solvencia muy bajos, aunque su monto adeudado no sea elevado. Esto repercute muy negativamente en la capacidad del individuo o empresa para maniobrar en el ámbito financiero. En relación al párrafo anterior, en caso de que no sea posible pagar la totalidad de la deuda, se puede considerar saldar una parte de ésta. De esa manera las empresas y entidades pueden comprobar que existe una intención real de pagar. En todo caso, queda claro que lo peor que se puede hacer en caso de entrar en los ficheros de morosos es quedarse de brazos cruzados y exponerse a más gastos que el monto de la deuda original.

5.- Repercusión en la reputación

Es la propia entidad con la que teníamos la deuda la que se debe encargar de quitarnos de ASNEF o RAI (ya sea porque hemos pagado, porque hemos acudido a una consultora especializada o porque ha prescrito el plazo). Sin embargo, en muchas ocasiones dicha entidad nos quita de la lista de morosos pero nos sigue teniendo “fichados” en su base de datos como clientes potencialmente morosos, lo cual puede dificultaros contratar algunos de sus servicios en el futuro. Sea como fuere, lo mejor es mantenernos fuera de estas listas de morosos y evitar entrar en ellas a toda costa, siempre que sea posible, claro, ya que somos conscientes de los tiempos que corren.

Registros de morosos: ASNEF y RAI


Registros de morosos: ASNEF y RAI

Las listas de la ASNEF y la RAI son dos registros de morosidad en los que aparecen nuestros datos en caso de que tengamos alguna deuda con alguna entidad. A pesar de que, en lo básico, las listas de morosos de ASNEF y RAI vienen a ser lo mismo (registros de morosidad), cuentan con algunas diferencias palpables que pasamos a ver a continuación  

Lee mas Registros de morosos: ASNEF y RAI