Problemas de quedarse en números rojos


Problemas de quedarse en números rojos

Con la actual situación económica, a millones de hogares españoles les resulta cada vez más difícil llegar a fin de mes, más aún en fechas como Navidad o en las vacaciones de verano. Ahogadas por las facturas, a muchas de estas familias no les queda otra opción que el endeudamiento, quedarse en números rojos (aquellos que pueden). Los llamados “descubiertos” se producen cuando el saldo de nuestra cuenta corriente es negativo, es decir, estamos en números rojos. Se puede llegar a esta situación de diversas maneras, por ejemplo por la petición de un crédito a nuestro banco o por el cobro de una factura inesperada. El caso es que cuando nuestra cuenta corriente está en números rojos comienza un via crucis en el que hubiéramos querido no vernos inmersos. Aunque puede parecer una solución, un tanto desesperada, a corto plazo, los descubiertos tienen repercusiones en nuestra economía que pueden desembocar en problemas futuros cada vez más preocupantes. En primer lugar, estar en números rojos cuesta dinero. Las entidades financieras le cobran al usuario por realizar reclamaciones de posiciones deudoras. Esta tasa depende de la entidad en la que tengamos nuestra cuenta. Asimismo, las entidades nos cobran una comisión por descubierto que también varía dependiendo de la entidad. Estas son las comisiones que cobraban en algunos de los principales bancos y cajas nacionales en 2013:

  • Banco Santander – 4,50%
  • BBVA – 4,50%
  • Banco Popular – 4,50%
  • Bankinter – 0%
  • Bankia – 2%
  • ING Direct – 0%

Además, tendremos que hacer frente a los denominados “intereses de demora”, los cuales dependen de la cantidad adeudada y del tiempo que llevemos en números rojos, así como de las tarifas propias de cada entidad. Estos son los intereses que cobran los bancos y cajas anteriores.

  • Banco Santander – 9,57%
  • BBVA – 9,57%
  • Banco Popular – 9,65%
  • Bankinter – 9,65%
  • Bankia – 9,64%
  • ING Direct – 9,57%

Como clientes debemos saber que según la Ley 16/2011 la entidad tiene la obligación de comunicarle al deudor todos los aspecto relacionados con su deuda, esto es, la cuantía a la que asciende el descubierto, cuándo fue registrado, los acreedores que reclaman los pagos y los tipos de referencia aplicables en su caso. No olvidemos que estos problemas económicos repercuten en nuestra calidad de vida, en nuestra felicidad y en nuestras relaciones personales y sentimentales. Para evitar verse en esta situación, tres palabras: planificación, control y ahorro.

¿Qué hacer cuando nos quedamos en números rojos?


¿Qué hacer cuando nos quedamos en números rojos?

El colegio de los niños, la ropa, la cesta de la compra, la gasolina, las facturas de luz o agua, la comunidad del piso, nuestro ocio… La lista de gastos a los que tienen que hacer frente los hogares es casi interminable, hasta el punto de que algunos ya no les pueden hacer frente y terminan quedándose en lo que se denomina “números rojos”. Los números rojos equivalen a tener un descubierto en el banco. Por ejemplo, si tenemos 100 euros en la cuenta y nos llega una factura de 300 que no podemos pagar (al menos de momento), tendremos un descubierto de 200 euros. Tener nuestra cuenta en números rojos no es recomendable por varios motivos. Uno de ellos es que entrar en números rojos es sintomático de la mala racha por la que pasa nuestra economía. El otro motivo es que tener descubiertos en el banco dificulta enormemente nuestro regreso al mundo de los ciudadanos  limpios de deudas, sobre todo debido a las comisiones y tasas que imponen los bancos para permitir operar en números rojos. Por tanto, lo mejor es no quedarse nunca en número rojos pero, ¿qué hacer en caso de que nos quedemos en números rojos sin poder evitarlo? Lo primero que debemos hacer es informar a nuestro banco o entidad financiera. Dependiendo de la cantidad adeudada, nuestro historial de deudas o nuestros bienes financiados en la entidad podremos negociar nuestra situación, incluso evitar entrar en situación de descubierto si avisamos con antelación a nuestra entidad de confianza de que se va a cargar un importe a nuestra cuenta que no se podrá pagar hasta el próximo mes. Si nunca avisamos sobre estos descubiertos, no solemos hacer frente al pago de nuestras deudas, o no tenemos domiciliada la nómina, lo más probable es que no podamos contar con la colaboración de la entidad financiera, quien devolverá los recibos y de esa manera nos tendremos que enfrenar con los acreedores (proveedores de internet, compañías de teléfono, luz o agua… etc). Una vez que estamos en números rojos, lo importante es salir de esa situación lo antes posible. Existen diferentes soluciones a este respecto, lo que importa es que actuemos rápido y escojamos la más adecuada a nuestra situación. Es evidente que, si estamos en números rojos, el dinero que entre en nuestra cuenta corriente debe ir encaminado en primera instancia a pagar esas deudas que nos mantienen en esa situación. En ocasiones anteponemos otras prioridades secundarias que no solo no nos sacan de esa situación de indefensión, sino que la agravan. Por ejemplo, tenemos un descubierto de 400 euros, conseguimos un trabajo y destinamos nuestra primera nómina a comprarnos un móvil de última generación en vez de a saldar nuestras deudas. Esta ausencia de sentido común es mucho más habitual de lo que parece y sus consecuencias no son positivas precisamente. Actuar con rapidez, responsabilidad y con optimismo son, por tanto, algunas de las condiciones indispensables para hacer frente a una situación de descubierto y minimizar las consecuencias de quedarnos en números rojos.

5 consejos para evitar quedarse en números rojos


5 consejos para evitar quedarse en números rojos

Quedarse en números rojos es una situación compleja. En ocasiones no existe otra solución para hacer frente al pago de las facturas del día a día, pero muchas veces termina siendo peor el remedio que la enfermedad y una vez que estamos en números rojos tenemos que hacer frente a altas comisiones que nos impiden salir de esa situación de “descubierto”. Porque, efectivamente, las entidades cobran por dejarnos estar en números rojos, lo cual hace más difícil aún enfrentarse a esta situación. Lo ideal es decir que lo mejor es no quedarse en números rojos, pero dada la realidad actual es una solución más fácil de pregonar que de poner en práctica. De todas maneras, quizá alguno de estos consejos te sirva para evitar tener un descubierto en el banco y caer en el agujero negro de los números rojos.

Planificación, control y ahorro

Estas tres palabras deben resumir la máxima económica de una familia media susceptible de verse en situación de números rojos. Debemos llevar un control de los ingresos y gastos que se efectúan en nuestro hogar, es decir, elaborar un presupuesto familiar en el que se vean reflejadas las distintas partidas y en el que se tengan en cuenta posibles contingencias. De esta manera podremos mantener el gasto dentro de nuestras posibilidades o reducir unas partidas en favor de otras en las que necesitemos más gasto (por ejemplo, hacer frente a la compra de material escolar en septiembre).

Financiar compras a tipo 0%

Una manera de evitar entrar en números rojos es financiar compras a tipo 0% de interés. En este sentido, debemos informarnos de qué entidades realmente ofrecen este 0% ya que este tipo de ofertas pueden traer letra pequeña (por ejemplo, el cobro de una comisión “de entrada” en función del capital que la entidad haya aportado).

Ayuda de gestores

Si nosotros no disponemos de los conocimientos o el tiempo necesarios para elaborar estos presupuestos familiares, siempre podemos acudir a un gestor. Gracias a la labor de estos profesionales podemos tener una visión global del nuestros ingresos y gastos a lo largo del tiempo y mantener controlado nuestro presupuesto.

Conseguir liquidez

Otra de las formas de las que podemos escapar de los números rojos es consiguiendo liquidez, por ejemplo mediante la venta de productos de los que podamos prescindir. Hay quien es muy sentimental con sus bienes pero en ocasiones no queda otro remedio que vender nuestra moto, la casa de muñecas o nuestro Scalextric en EBay para poder hacer frente a nuestras deudas.

Anticipo de nómina

El trabajador por cuenta ajena está facultado para pedir un anticipo de nómina, siempre de acuerdo a la ley y al convenio firmado dentro de su sector de ocupación. También existe la opción de pedir este anticipo de nómina a una entidad financiera. En este caso no se trata de nómina en sí, sino de un préstamo por valor de la nómina (o múltiplos de esta) que suele tener tipos de interés más bajos que otros préstamos. Por último, es necesario hacer hincapié en la necesidad de ser previsores y conscientes de cuándo estamos cerca de quedarnos en números rojos para actuar con la suficiente antelación. La economía de nuestro hogar y nuestra felicidad está en juego.