5 aplicaciones de finanzas para teléfonos móviles


5 aplicaciones de finanzas para teléfonos móviles

Hoy en día los teléfonos móviles ya no se llaman teléfonos móviles sino que ya son dispositivos móviles. Y tampoco sirven para llamar sino que son aparatos multifuncionales en los que la función de llamada ya es casi secundaria. Si hace unos años nos hubieran dicho que gracias a nuestro teléfono móvil íbamos a poder, por ejemplo, controlar nuestras finanzas personales o familiares, probablemente hubiéramos puesto una cara a caballo entre la incredulidad y la mofa. Sin embargo, la realidad es que entre las miles de aplicaciones existentes para estos dispositivos, unas de las que más comienzan a triunfar son aquellas que nos ayudan en el control del gasto.

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5 libros de economía familiar recomendados


5 libros de economía familiar recomendados

A la hora de gestionar nuestra economía podemos contar con numerosas ayudas externas, como por ejemplo acudir a expertos que hayan publicado alguna obra al respecto. Existen numerosos libros que tratan el tema de la economía familiar, entre los que destacamos cinco que pueden ser de mucha ayuda.

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Cómo conseguir el equilibrio en nuestro presupuesto familiar/personal


Cómo conseguir el equilibrio en nuestro presupuesto familiar/personal

Dada la cantidad de gastos a los que tienen que hacer frente los hogares en la actualidad, elaborar un presupuesto familiar o personal es indispensable para garantizar la organización de los recursos que entran y salen del núcleo familiar. El objetivo es conseguir ese equilibrio que nos permita afrontar gastos no previstos y alcanzar esa autonomía que nos ayude a disfrutar de la vida olvidándonos de problemas económicos. ¿Cómo se puede alcanzar este equilibrio deseado?

Control de ingresos

¿Cuánto dinero entra en casa cada mes? ¿Qué ingresos extra hemos tenido durante determinado período de tiempo? ¿Qué perspectivas de ingresos existen para los próximos meses? El control de los ingresos presentes y futuros es clave para saber cuánto y dónde podemos invertir. Por ejemplo, si nuestro contrato de trabajo termina en tres meses es recomendable no seguir gastando al ritmo que lo hacemos en la actualidad.

Control de gastos

Es necesario elaborar un presupuesto mensual para tener localizados los gastos que debemos realizar. En este presupuesto se deben tener en cuenta tanto los gastos básicos de todos los meses, como los gastos excepcionales (bodas, averías en nuestro coche, matrículas escolares… etc).

Control de los excedentes

Suponiendo que si hemos comprendido que los gastos han de ser menores que los ingresos, ahora nos estaremos preguntando qué hacer con los excedentes. Cualquier directivo de una empresa exitosa le dirá que debe guardar parte de esos beneficios para futuras contingencias y considerar el resto, si lo hubiera, como beneficios. Es decir, salir airoso de un mes no quiere decir que podamos gastar todo lo que hayamos ahorrado.

Analizar y perfeccionar nuestro modelo

Una vez que hayamos elaborado varios presupuestos familiares quizá caigamos en la cuenta de que existen partidas que pueden ser reducidas. Debemos aprender a identificar aquellas partidas que pueden ser reducidas o eliminadas sin que ello repercuta en nuestra calidad de vida o sin que por ello dejemos de cubrir alguna de nuestras necesidades básicas.

Concienciar a los miembros del hogar

De poco sirve si una persona se afana en ahorrar si el resto de personas que componen el núcleo del hogar no arriman el hombro. Es decir,  toda la familia está sujeta al cumplimiento de los presupuestos familiares, los cuales pueden ser individuales (con diferentes objetivos para cada miembro de la familia) pero siempre deben perseguir un fin global: el bien familiar. Siguiendo estos consejos nos será más fácil llevar una economía ordenada, desahogada y a prueba de gastos imprevistos. Y además, cuando llegue el momento quizá podamos darnos ese capricho por el que llevamos tanto tiempo suspirando.

Problemas de quedarse en números rojos


Problemas de quedarse en números rojos

Con la actual situación económica, a millones de hogares españoles les resulta cada vez más difícil llegar a fin de mes, más aún en fechas como Navidad o en las vacaciones de verano. Ahogadas por las facturas, a muchas de estas familias no les queda otra opción que el endeudamiento, quedarse en números rojos (aquellos que pueden). Los llamados “descubiertos” se producen cuando el saldo de nuestra cuenta corriente es negativo, es decir, estamos en números rojos. Se puede llegar a esta situación de diversas maneras, por ejemplo por la petición de un crédito a nuestro banco o por el cobro de una factura inesperada. El caso es que cuando nuestra cuenta corriente está en números rojos comienza un via crucis en el que hubiéramos querido no vernos inmersos. Aunque puede parecer una solución, un tanto desesperada, a corto plazo, los descubiertos tienen repercusiones en nuestra economía que pueden desembocar en problemas futuros cada vez más preocupantes. En primer lugar, estar en números rojos cuesta dinero. Las entidades financieras le cobran al usuario por realizar reclamaciones de posiciones deudoras. Esta tasa depende de la entidad en la que tengamos nuestra cuenta. Asimismo, las entidades nos cobran una comisión por descubierto que también varía dependiendo de la entidad. Estas son las comisiones que cobraban en algunos de los principales bancos y cajas nacionales en 2013:

  • Banco Santander – 4,50%
  • BBVA – 4,50%
  • Banco Popular – 4,50%
  • Bankinter – 0%
  • Bankia – 2%
  • ING Direct – 0%

Además, tendremos que hacer frente a los denominados “intereses de demora”, los cuales dependen de la cantidad adeudada y del tiempo que llevemos en números rojos, así como de las tarifas propias de cada entidad. Estos son los intereses que cobran los bancos y cajas anteriores.

  • Banco Santander – 9,57%
  • BBVA – 9,57%
  • Banco Popular – 9,65%
  • Bankinter – 9,65%
  • Bankia – 9,64%
  • ING Direct – 9,57%

Como clientes debemos saber que según la Ley 16/2011 la entidad tiene la obligación de comunicarle al deudor todos los aspecto relacionados con su deuda, esto es, la cuantía a la que asciende el descubierto, cuándo fue registrado, los acreedores que reclaman los pagos y los tipos de referencia aplicables en su caso. No olvidemos que estos problemas económicos repercuten en nuestra calidad de vida, en nuestra felicidad y en nuestras relaciones personales y sentimentales. Para evitar verse en esta situación, tres palabras: planificación, control y ahorro.

5 Errores comunes a la hora de elaborar un presupuesto


5 Errores comunes a la hora de elaborar un presupuesto

Hacer un presupuesto es una fase ineludible de la realización de un proyecto en la que decidimos qué gasto vamos a asignar a la consecución de los diversos objetivos. El presupuesto es una herramienta esencial para tener el gasto controlado, sin embargo, tampoco es infalible, sobre todo cuando el presupuesto no ha sido elaborado correctamente. Un  presupuesto bien elaborado debe ser realizado en diferentes fases: primero debemos saber qué proyecto vamos a realizar y cómo lo vamos a realizar. Después asignaremos dinero o activos a determinadas partidas y realizamos un seguimiento presupuestario para saber si se están alcanzando los objetivos. A lo largo de este proceso de elaboración y seguimiento presupuestario es probable que nos veamos en dificultades, sobre todo si caemos en alguno de los siguientes errores:

Planificación inexistente

El primer paso para la elaboración de un presupuesto es realizar una planificación detallada de lo que vamos a necesitar y dónde vamos a destinar nuestro dinero. La ausencia de planificación nos obliga a improvisar y a realizar nuestros planes sobre la marcha, con lo que no podremos tener controlado el gasto ni actuar ante posibles dificultades o cambios en las directrices del proyecto.

Planificación errónea

Es posible que hayamos desarrollado un proyecto o una estrategia y que hayamos elaborado una partido presupuestaria para dicho proyecto. Pero, ¿qué ocurre si el proyecto sobrepasa nuestras posibilidades presupuestarias? Evidentemente, un proyecto de demasiada envergadura en relación al dinero que estamos dispuestos a invertir dificultará mucho más la consecución de nuestros objetivos. Por tanto, ser consecuentes con nuestras posibilidades presupuestarias a la hora de definir nuestra estrategia será fundamental. Por ejemplo, si queremos montar un pequeña tienda online quizá en un principio debamos olvidar operar de forma internacional ya que este tipo de servicio y distribución podría disparar el presupuesto en personal o infraestructuras.

No repartir responsabilidades

Si bien el presupuesto para un proyecto debe ser algo global, las diferentes partidas tienen que estar asignadas a los distintos responsables de área, de manera que exista un control separado de cada una de estas partidas (en cada una de las áreas) y un control global. De esta manera, cada segmento de gasto estará más controlado y será más fácil encontrar fallos o desviaciones presupuestarias.

Excesiva rigidez presupuestaria

Es cierto que el presupuesto debe cerrarse antes de realizar un proyecto. Sin embargo, en ocasiones nos veremos obligados a modificar ciertos aspectos del presupuesto para adecuarnos a los objetivos marcados. Precisamente esta es una de las razones de realizar una planificación previa, detectar posibles necesidades futuras y elaborar un presupuesto lo suficientemente flexible para poder adaptarse a posibles cambios o afrontar nuevas necesidades.

Ausencia de seguimiento

El control de gastos no termina una vez elaborado el presupuesto. Al contrario, este seguimiento debe ser una fase continua en todo el proceso ya que es imprescindible para saber si se está cumpliendo con lo pactado o si existen desviaciones, tanto en lo relacionado con los gastos/ingresos, como con la consecución de los objetivos. Señalar que la elaboración del presupuesto depende de los objetivos y de la operativa de cada empresa (no todas las empresas funcionan del mismo modo), pero evitar errores tan básicos como estos es clave para todas ellas.

¿Qué hacer cuando nos quedamos en números rojos?


¿Qué hacer cuando nos quedamos en números rojos?

El colegio de los niños, la ropa, la cesta de la compra, la gasolina, las facturas de luz o agua, la comunidad del piso, nuestro ocio… La lista de gastos a los que tienen que hacer frente los hogares es casi interminable, hasta el punto de que algunos ya no les pueden hacer frente y terminan quedándose en lo que se denomina “números rojos”. Los números rojos equivalen a tener un descubierto en el banco. Por ejemplo, si tenemos 100 euros en la cuenta y nos llega una factura de 300 que no podemos pagar (al menos de momento), tendremos un descubierto de 200 euros. Tener nuestra cuenta en números rojos no es recomendable por varios motivos. Uno de ellos es que entrar en números rojos es sintomático de la mala racha por la que pasa nuestra economía. El otro motivo es que tener descubiertos en el banco dificulta enormemente nuestro regreso al mundo de los ciudadanos  limpios de deudas, sobre todo debido a las comisiones y tasas que imponen los bancos para permitir operar en números rojos. Por tanto, lo mejor es no quedarse nunca en número rojos pero, ¿qué hacer en caso de que nos quedemos en números rojos sin poder evitarlo? Lo primero que debemos hacer es informar a nuestro banco o entidad financiera. Dependiendo de la cantidad adeudada, nuestro historial de deudas o nuestros bienes financiados en la entidad podremos negociar nuestra situación, incluso evitar entrar en situación de descubierto si avisamos con antelación a nuestra entidad de confianza de que se va a cargar un importe a nuestra cuenta que no se podrá pagar hasta el próximo mes. Si nunca avisamos sobre estos descubiertos, no solemos hacer frente al pago de nuestras deudas, o no tenemos domiciliada la nómina, lo más probable es que no podamos contar con la colaboración de la entidad financiera, quien devolverá los recibos y de esa manera nos tendremos que enfrenar con los acreedores (proveedores de internet, compañías de teléfono, luz o agua… etc). Una vez que estamos en números rojos, lo importante es salir de esa situación lo antes posible. Existen diferentes soluciones a este respecto, lo que importa es que actuemos rápido y escojamos la más adecuada a nuestra situación. Es evidente que, si estamos en números rojos, el dinero que entre en nuestra cuenta corriente debe ir encaminado en primera instancia a pagar esas deudas que nos mantienen en esa situación. En ocasiones anteponemos otras prioridades secundarias que no solo no nos sacan de esa situación de indefensión, sino que la agravan. Por ejemplo, tenemos un descubierto de 400 euros, conseguimos un trabajo y destinamos nuestra primera nómina a comprarnos un móvil de última generación en vez de a saldar nuestras deudas. Esta ausencia de sentido común es mucho más habitual de lo que parece y sus consecuencias no son positivas precisamente. Actuar con rapidez, responsabilidad y con optimismo son, por tanto, algunas de las condiciones indispensables para hacer frente a una situación de descubierto y minimizar las consecuencias de quedarnos en números rojos.

¿Qué pasos seguir para elaborar un presupuesto?


¿Qué pasos seguir para elaborar un presupuesto?

Un presupuesto es un documento en el que se reflejan los gastos que va a realizar una determinada empresa para un período de tiempo o un proyecto determinado, así como los ingresos que podrá obtener para cubrir las necesidades de dicho proyecto. Elaborar un presupuesto nos ayuda a saber qué necesitamos para cumplir con nuestros objetivos y a qué partidas debe ser destinado. Al final, el presupuesto sirve no solo para tener controlados los gastos de la empresa, sino también para marcar temporalmente las etapas de un proyecto.

Pasos para la elaboración del presupuesto

Hay que matizar que algunos de estos puntos no se dan solo en el orden cronológico indicado, sino que son constantes durante todo el desarrollo del proyecto. Por ejemplo, las fases de decidir cómo vamos a hacer el proyecto o la de control presupuestario están en proceso continuamente e influyen activamente en los cambios que se produzcan en el proyecto durante todas sus fases.

  1. El primer paso indispensable para la elaboración de un presupuesto es saber qué vamos a hacer. Es decir, debemos definir la misión, los objetivos o la estrategia con los que ponemos en marcha el proyecto. Por ejemplo, una acción de marketing para conseguir clientes.
  2. El siguiente paso tendría que ver con el cómo, es decir, ¿cómo lo vamos a hacer? Aquí vamos a definir todos los planes de operaciones de la empresa para llevar el proyecto a buen puerto. Por ejemplo: somos una empresa de marketing y queremos conseguir clientes: ¿vamos a centrar nuestros esfuerzos humanos y económicos en las redes sociales, vamos a apostar por el posicionamiento en buscadores, o dividiremos nuestra estrategia entre ambas opciones?
  3. Tras saber cómo lo vamos a hacer será necesario saber qué necesitamos para poder poner en marcha la operativa. ¿Qué recursos vamos a necesitar para que nuestro proyecto salga adelante? En este punto ya empezamos a definir mucho más concretamente lo que será el presupuesto definitivo. Siguiendo el ejemplo anterior, ¿contrataremos un redactor para conseguir los clientes que necesitamos, o mejor trabajaremos con un community manager? ¿Dejaremos estas funciones a alguien de la propia empresa o contrataremos a un profesional externo?
  4. Tras saber qué vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer y qué necesitamos para alcanzar nuestro objetivo, llega el momento de la elaboración del presupuesto en sí. Debemos realizarlo lo más ajustado posible a nuestras necesidades y no olvidar incluir partidas que luego supondrán un desembolso extra. ¿Cuántas acciones de marketing realizaremos al día? ¿En qué consistirá cada una y qué parte del presupuesto le vamos a dedicar? ¿A quién vamos a encargar cada una de estas tareas?
  5. Una vez realizado el presupuesto debemos realizar un seguimiento de éste. En resumen, ¿todo lo que hemos presupuestado es suficiente para terminar el proyecto de forma satisfactoria? ¿Vamos a necesitar realizar modificaciones en el presupuesto para adaptarse a nuevas exigencias del proyecto? Una herramienta de control post-presupuestario es necesaria, tanto para saber si la operativa se está adaptando a los recursos presupuestarios asignados, como para modificar los presupuestos si estos no se adaptan a las necesidades (muchas veces cambiantes) del proyecto.

Los presupuestos son, por tanto, una herramienta de control imprescindible que deben ser tomados como una parte más del proyecto en sí, ya que de su correcta realización depende en gran medida el éxito en la consecución de los objetivos.

5 consejos para evitar quedarse en números rojos


5 consejos para evitar quedarse en números rojos

Quedarse en números rojos es una situación compleja. En ocasiones no existe otra solución para hacer frente al pago de las facturas del día a día, pero muchas veces termina siendo peor el remedio que la enfermedad y una vez que estamos en números rojos tenemos que hacer frente a altas comisiones que nos impiden salir de esa situación de “descubierto”. Porque, efectivamente, las entidades cobran por dejarnos estar en números rojos, lo cual hace más difícil aún enfrentarse a esta situación. Lo ideal es decir que lo mejor es no quedarse en números rojos, pero dada la realidad actual es una solución más fácil de pregonar que de poner en práctica. De todas maneras, quizá alguno de estos consejos te sirva para evitar tener un descubierto en el banco y caer en el agujero negro de los números rojos.

Planificación, control y ahorro

Estas tres palabras deben resumir la máxima económica de una familia media susceptible de verse en situación de números rojos. Debemos llevar un control de los ingresos y gastos que se efectúan en nuestro hogar, es decir, elaborar un presupuesto familiar en el que se vean reflejadas las distintas partidas y en el que se tengan en cuenta posibles contingencias. De esta manera podremos mantener el gasto dentro de nuestras posibilidades o reducir unas partidas en favor de otras en las que necesitemos más gasto (por ejemplo, hacer frente a la compra de material escolar en septiembre).

Financiar compras a tipo 0%

Una manera de evitar entrar en números rojos es financiar compras a tipo 0% de interés. En este sentido, debemos informarnos de qué entidades realmente ofrecen este 0% ya que este tipo de ofertas pueden traer letra pequeña (por ejemplo, el cobro de una comisión “de entrada” en función del capital que la entidad haya aportado).

Ayuda de gestores

Si nosotros no disponemos de los conocimientos o el tiempo necesarios para elaborar estos presupuestos familiares, siempre podemos acudir a un gestor. Gracias a la labor de estos profesionales podemos tener una visión global del nuestros ingresos y gastos a lo largo del tiempo y mantener controlado nuestro presupuesto.

Conseguir liquidez

Otra de las formas de las que podemos escapar de los números rojos es consiguiendo liquidez, por ejemplo mediante la venta de productos de los que podamos prescindir. Hay quien es muy sentimental con sus bienes pero en ocasiones no queda otro remedio que vender nuestra moto, la casa de muñecas o nuestro Scalextric en EBay para poder hacer frente a nuestras deudas.

Anticipo de nómina

El trabajador por cuenta ajena está facultado para pedir un anticipo de nómina, siempre de acuerdo a la ley y al convenio firmado dentro de su sector de ocupación. También existe la opción de pedir este anticipo de nómina a una entidad financiera. En este caso no se trata de nómina en sí, sino de un préstamo por valor de la nómina (o múltiplos de esta) que suele tener tipos de interés más bajos que otros préstamos. Por último, es necesario hacer hincapié en la necesidad de ser previsores y conscientes de cuándo estamos cerca de quedarnos en números rojos para actuar con la suficiente antelación. La economía de nuestro hogar y nuestra felicidad está en juego.